El alcalde capitalino Ricardo Álvarez, hizo
un llamado a quienes ocupan cargos públicos
a que deben repartir el pastel con los más
pobres, realizando programas sociales que beneficien
a las mayorías menos favorecidas de la sociedad.
El
jefe municipal brindó estas declaraciones
mientras celebraba su cumpleaños junto a
su esposa Lucrecia de Álvarez y cientos de
pobladores de la colonia Era supervisando parte
de los 130 Techos Dignos que se han instalado en
este sector de Tegucigalpa, donde también
se llevó una cisterna de agua potable para
abastecer del vital líquido a los vecinos
del lugar.
“Celebrar
mi cumpleaños con el pueblo es una tradición,
además de compartir con la gente que lo elige
y quiere a uno, se le envía un mensaje a
los funcionarios públicos para que compartan
con los más desposeídos y no se repartan
los puestos entre unos pocos”, manifestó.
El
titular de la comuna señaló que ese
es el mensaje que quiere enviarle a quienes acertadamente
están ocupando un cargo público, asignado
por el presidente Porfirio Lobo quien ha sabido
identificarlos como hombres y mujeres que creen
en el principio de ayudar a quines más lo
necesitan.
“De
eso se trata mi gestión de cambiarle la vida
a personas atendiendo a los más pobres, poniéndolos
a ellos primero, como a don Manuel y María
Maradiaga quienes tienen 35 años de habitar
en este lugar, ahora los estamos beneficiando hoy
con un techo digno que les permitirá vivir
mejor”
Destacó
que en la zona donde se agrupan varias colonias
aledañas se han entregado 400 techos y que
hasta la fecha el programa “Techos Dignos”
ha beneficiado unos 52 mil pobres de la ciudad.
“No
es darles una casa de lujo es darles dignidad, es
permitir que se cumpla uno de los derechos humanos
más elementales, poder dormir bajo un techo,
es una realidad, y apoyado por mi esposa y por el
pueblo, son ellos quienes me motivan a seguir trabajando
con la misma pasión por sacar adelante la
ciudad y el país”, añadió.
Sin poder disimular su alegría y agradecimiento
María Maradiaga junto a sus hijos y nietos
le agradeció al alcalde Ricardo Álvarez
por haberles regalado el techo que cubrirá
su casa y sus vidas de la intemperie.
“Antes
que Ricardo nos diera el techo nos daba miedo que
nos cayera encima, ahora nos sentimos protegidos,
estamos alegres y agradecidos con él, por
eso rezo a Dios para que lo proteja y lo bendiga,
por eso digo que es el alcalde de los pobres porque
usted ha sido el mejor alcalde que ha tenido la
capital” manifestó Maradiaga. RE/CGI/AMDC